Hola! Madre mía! Me he puesto a leer blogs y cuando me he
dado cuenta ya eran casi las 7 y no había publicado el tutorial, aaiinss no sé qué vais a hacer
conmigo… jajaja
Como os dije hoy toca un tutorial, es bastante
sencillo y no se necesita gran cantidad de materiales, vamos a convertir una
caja de madera normal y sosa en una mucho más bonita.
Os
cuento un poco la historia de esta caja. Conozco esta caja casi desde que tengo
uso de razón, es de mi abuela y la verdad es que siempre me he preguntado por
qué no la ha tirado a la basura. Resulta que se la regaló su madre. Un día que
vino a mi casa vio una par de cajas que tengo forradas de papel y me dijo que
porqué no le arreglaba la suya, así que yo como buena nieta se la arreglé y
además aproveché para haceros este tutorial ^^.
Materiales:
La caja en
cuestión
Lija
Tapaporos
(yo usé gesso)
Pinturas
acrílicas
Papel decorado
Pultillas
adhesivas o washi tape
Cola blanca
Cintas de
raso
Lo ideal es desmontar la caja primero y después lijar y
pintar, pero en este caso no he podido hacerlo ya que la caja no tiene bisagras
que se puedan desmontar.
Primero lijaremos todas las superficies de la caja para
darle un tacto más suave, ya sea una caja vieja o una nueva de los chinos,
nunca vienen bien lijadas y te puedes clavar astillitas.
Después le daremos una capa de gesso (es una especie de
pasta que se usa en arte para tapar los poros de la madera y poder pintar
encima sin que “chupe” la pintura). Es muy espeso pero se puede diluir con un
poco de agua, así aprovecharemos mejor el producto ya que utilizaremos menos
cantidad.
Es blanco con lo cual podremos pintar encima con
cualquier color porque no va a perder luminosidad.
Cuando esté totalmente seco lo pintamos del color que
queramos, yo he usado acrílico pero me imagino que se podrá usar cualquier tipo
de pintura. Como mi abuela quería algo discreto se la pinté en amarillo pastel.
Por dentro lo podemos pintar o forrar con fieltro, aunque
también podemos forrarlo con papel decorado.
Vamos a ver cómo:
Imprimimos el dibujo que nos guste, yo elegí este en tonos
amarillos para que hiciera juego con lo demás.
Debemos hacer una plantilla aproximada del interior de la
caja, que podemos hacerlo con folios en sucio o folios blancos y luego pasamos
la plantilla al papel decorado para recortarlo.
Una vez la tengamos, doblaremos los laterales y lo meteremos
en la caja para ver que se ajusta a las medidas que tiene.
Comprobado esto procederemos a pegarlo con cola
blanca. Hay que tener mucho cuidado para no poner mucha cantidad, si no el
papel se empapará y puede que se emborronen los dibujos. (como me pasó a mi )
:S
Cuando
esté pegado y bien seco, cortamos el sobrante con un cutter y procedemos a
forrar la tapa por dentro. Yo lo hice en tres piezas (una para el fondo y dos
para los laterales) porque me resultaba muy difícil encajarlo. Se aprecia un
poco, pero queda más o menos bien.
Para
rematar el interior pegué con cola también una mini cinta por todo el borde interior de la
caja
Acabada
por dentro, procederemos a decorarla por fuera. Si os sobra papel decorado
podéis usar un trozo para decorar parte exterior. Un poco de cinta por los
bordes para disimular los bordes del papel
y la puntilla para decorar por dónde queráis. Aquí todo es a gusto del
consumidor jajaja. Y así es cómo queda
Espero que os haya gustado, como veis es muy fácil darle otra vida a una caja vieja
Si lo hacéis me encantaría verlo! etiquetadme en facebook o instagram ;)
Que tengáis una buena semana!